Es traído a la guardia del hospital un paciente de 50 años, que ingresa con dificultad para movilizar el lado derecho de su cuerpo y dificultad en la expresión oral. Los compañeros de su trabajo refirieron que el cuadro había comenzada a las 10 h con dificultad para mover el miembro superior derecho con pérdida de fuerza en dicho miembro y sensación de adormecimiento en el rostro del lado derecho, y en aproximadamente 15 min se había agregado la pérdida de fuerza en el miembro inferior y a los 30 min la pérdida de expresión oral. El paciente llegó al hospital a las 11:30 h. Se le solicitó inmediatamente una tomografía computada cerebral. El paciente tiene antecedentes de hipercolesterolemia con niveles de colesterol total de 300 mg/dl no medicado, es un obeso, y la esposa refiere una glucemia de 120 mg/dl en su último control 30 días antes de este episodio. El ritmo cardíaco era sinusal a una frecuencia de 80 por minuto.
Se le solicitó inmediatamente una tomografía axial computada cerebral, que no presento signos de hemorragia cerebral, pero ante la alta sospecha de ACV, el paciente fue trasladado a UTI a las 12:00 h donde se efectuó un tratamiento trombolítico (con activador del plasminógeno recombinante humano (t-PA) por vía intravenosa).
Guía de orientación
A los 30 min de la utilización del trombolítico el paciente recuperó la motilidad y la fuerza del miembro inferior derecho y comenzó a hablar con mejor fluidez, dicha mejoría del habla continuó con el correr de las horas. No recuperó ni la fuerza ni la motilidad de la cara y del miembro superior derecho. A las 72 h de su ingreso se efectuó una nueva tomografía computada sin contraste constatándose un infarto en territorio de la arteria cerebral media izquierda. Al cuarto día pasó al piso de clínica médica y fue externado luego de 8 días de internación. Fue remitido a su casa con indicación de rehabilitación kinésica de su brazo y rostro.